sábado, 10 de abril de 2010

Mi talón de Aquiles.

Todos tenemos una parte de nosotros que es nuestro punto débil.

La leyenda de Aquiles, hijos de dioses y mortal, cuenta que su madre para dotarlo de inmortalidad le sumergió en un río, pero que esta lo sustuvo del talón derecho y en ese punto el guerrero tenía su punto vulnerable.

Creo que para hacernos fuertes tenemos que tener claro cual es nuestro punto débil, conocerlo para ir reforzándonos.

Con lo ambiguo que soy, creo que debo tener claro aquello, para no terminar como el héroe griego, tendido y muerto en el campo de batalla. Hay momentos en los que me siento muy seguro, pero me da miedo ser yo mismo; sé que soy tierno y es mi naturaleza, más me demuestro huraño ante las personas, siento que mi punto débil es mi ambigüedad.

Creo que a mí, al parecer, sólo me sumergieron el corazón, ese es mi punto más fuerte. Y no estoy hablando precisamente del órgano que bombea la sangre que corre por mis venas, ese 7% del peso de mi cuerpo...

Tal vez, por regla general hay para reforzar una carga buscando los puntos débiles y así viajar seguros. En este último tiempo, aunque sin descuidar la otra, pongo más atención a mi parte fuerte.

Bueno, pero no era de esto lo que quería hablarles.

Hace como cinco años atrás comencé a sentir un pequeña molestia en el talón; al momento de estar sentado mucho tiempo y querer pararme, al estirar el tendón me dolía, no le hice caso por un buen tiempo pero llegó un momento en que no pude más del dolor y me fui al médico, me mandaron a un ortopeda el cual no logró entender qué me pasaba, mis descripciones del dolor y de la zona en que me dolía no fueron suficientes antecedentes para que el médicucho ese, pudiera darme con certeza algún diagnóstico.

Pasaron los meses y el dolor era más agudo que nunca, pasé de un médico a otro, ninguno de sus diagnósticos "daban con la tecla", el dolor continuaba; pasaron dos años hasta que llegué a un ortopeda árabe y se notó enseguida que este médico sí sabía lo que hacía y qué preguntar; con decir que fue el único de los cuatro doctores que a los que había visitado que se paró de su escritorio para exáminar mis pies, el señor árabe tocó los puntos exactos para deterninar que mis dolencias y padecimientos derivaban de una "Tendinitis en el Talón de Aquiles", en ambos pies.


Otro día les cuento más detalles de lo que fue empezar con dolores en mi tendón ( de Aquiles), o más que de los dolores en sí, de "la odisea" de hallar una respuesta concreta; porque aquí sólo les cuento el comienzo de una de las etapas más duras que me ha tocado vivir.

Otro día les cuento "de lo humana" que se vuelto la medicina tradicional (por no decir los médicos), porque tres doctores no supieron, por dos años de mi vida, qué era lo que tenía en mis pies, porque este es sólo resumen del comienzo.

La canción va porque esos medicuchos, me trataban muy "impersonalmente" y me pedían "sablanut" (paciencia); ante su ignorancia me pedían que me relajara, con sus caras de "indolentes" me decían: "Relájate, (Tomatelo con calma)".

5 comentarios:

Adriana Alba dijo...

Hola Milo, estuve leyendo atentamente, vos sabés que todas las enfermedades tienen un orígen en las emociones y como se distribuye la energía en nto. cuerpo.
Yo trabajo mucho personalmente y con alumnas los temas relacionados con las "nanas", para aceptar la responsabilidad de lo que nos sucede y así curarnos, te cuento sobre el TALÓN AQUILES:
El tendón de Aquiles une el músculo de la pantorrilla al hueso del talón. Es el tendón más poderoso del cuerpo: puede soportar hasta 400 kilos. Permite que mis pensamientos y deseos, tanto físicos como espirituales se realicen.Deseos de estabilidad, querer poner las cosas en marcha y sentirme obstaculizado...vivir angustia, me siento incomprendido, (sin apoyo en las cosas por hacer) vivir incertidumbre frente al futuro, sentirme dubitativo e insatisfecho de mi, o de mi vida, necesito un apoyo sólido en la vida para poder seguir andando con total seguridad.

Después contame si en algun punto te pasó algo parecido a ésto.
Algunos médicos no tratan a las personas como un todo, sólo tratan los síntomas y no van a la raíz del problema.

Bueno amor mío, espero que éste largo comentario te haya servido de algo, no lo hice para inflar mi ego, sino para que veas lo que te pasó desde otra óptica.

Después contame.
Abrazos!!!

ÁFRICA dijo...

Hola cosas de la blogosfera, te encontré hablando de un dolor, y también ley la ayuda que te ofrecen desde otros blog amigo.
Bueno, todos tenemos que aprender de todos.
Un saludo

IGNACIORE dijo...

Sin dejar de tener en cuenta que el dolor es una severa molestia, no puedo menos que alegrarme de saber que no es algo mas grave.
Me habia preocupado el no saber que te afectaba cuando hablaste de tu falta de salud.
Hiciste algo muy bueno: acudiste a una consulta y encontraste una sabiduria interesante. Una buena experiencia.

Feñizio dijo...

Que penca eso cuando nadie sabe que tienes y no te pueden ayudar. Por suerte a mi no me ha pasado, pero sí a cercanos. Me parece insólito eso que no te hayan revisado el talón.

Abrazos.

Milo Mijael dijo...

Adrina: Todo lo que me dices te lo agradezco, y como verás en la entrada que he subido hoy, hay mucho de lo que me explicas en lo que me sucede.

África: Pues, primero que todo, darte la bienvenida al blog. Esto de la bloggería es una bendición, en lo personal mientras más abro mi corazón más me doy cuenta que es una linda manera para hacer amigos y aprender de ellos.

Ignacio: Amigo, como lo dije es sólo el comienzo de un proceso fuerte, pero tranquilo que ahora puedo escribir de ello, pero hay más...

Feñizio: Es terrible ver que personas que se comprometieron con una profesión y juraron ser éticos, lo hicieron "Hipocráticamente"...

Cariños a los cuatro y gracias por comentarme.

Pará Adumá por el Mundo.