jueves, 15 de abril de 2010

Hace pocos días.

Hace pocos días atrás de conmemoró una vez más el Día del Holocausto.

Cada año a las 10 a.m. se tocan las sirenas en todo el país por un minuto, prácticamente todo el país para en ese minuto de "recordación".

Aquí unos vídeos para que lo vean:




2 comentarios:

Adriana Alba dijo...

Las Sirenas hacen que por un minuto, cada ser humano eleve su pensamiento o su plegaria, para todas ésas almas. En mis silencios, diariamente, envío pensamientos amorosos, para que los Ángeles del Cielo derramen sus destellos, hacia todos los hayan sido o sean víctimas del horror, de la injusticia, de la marginalidad, del desamor, la violencia física o psíquica, del desamparo, la incomprensíon y todo aquello que sea inferior a la Luz del Creador.

Abrazos Milo!!!

Milo Mijael dijo...

Adriana:

¿Sabes? Cuando viví en Chile no tuve la oportunidad, sin embargo aquí en Israel he tenido la experiencia de conocer a sobrevivientes del "Holocausto"; en su mayoría son ancianos.

Rajel es una de ellas, tiene cerca de los noventa años y es una mujer muy fuerte, cuando voy a limpiar a su casa al momento de hacer una pausa al trabajo y comer algo nos sentamos juntos a la mesa y conversamos. ¡Vah! Es ella la que habla y me cuenta, sin que nunca le haya pedido, sobre su experiencia en los campos de exterminio; de como, al momento de que entraron los de la ss a su casa, le mataron a su hermano y a su padre; de como le quitaron de sus brazos a su madre y la llevaron (ella lo supo en su fuero interno) a la muerte; de lo fuerte que fueron con su hermana, del como se hicieron pasar por polacas (siendo rusas) y del como lograron hacerles creer a unos polacos aquello, todo gracias a que manejaban muy bien el idioma, con un perfecto acento; del como entraron a un aeropuerto y fueron metidas en unos baúles sin saber si estaban confiando en la persona correcta y las trajeron a la entonces palestina... Le observo sus profundos ojos azules y me asombra no ver ni ápice de llanto. Un día le dije que ella era muy fuerte, y estuvo de acuerdo conmigo; dijo que ella agradece a la vida (al parecer no cree en Dios) de que antes de la guerra su familia era acomodada y que gracias a los buenos años de alimentación previos a su encierro en Birkenau, ella fue elegida para trabajar por lo fuerte que era.

Es por Rajel que no puedo entender cuando alguien niega la Shoa.

Cariños.

Pará Adumá por el Mundo.