En este momento se me quieren escapar un par de lágrimas, pero no las quiero dejar caer, simplemente porque ellas no solucionan nada y porque me parece muy poco justo para todos aquellos que en este momento están sufriendo en alguna parte del mundo y llorar realmente sería estúpido porque por ejemplo, por este lado del planeta donde yo vivo, hace frío y sin embargo ahora estoy calentito, hace un par de minutos terminé de comer, acompañado de mis compañeros de departamento, a los que quiero mucho y en ese sentido me siento muy acompañado, siento que básicamente tengo las cosas que hacen una persona afortunada, puedo sentir mis manos que escriben y ver mi cuarto y escuchar los autos que pasan por frente de mi ventana.
A unos cuantos kilómetros de mi escritorio, aquí frente a mi computador, a no más de 60 kilómetros se está librando una guerra.
Cuando inicié este blog, en la Bienvenida dije que sólo quería compartir cosas mías y que en cada letra dejaría el corazón, entendiendo que "dejar el corazón" es dejar lo mejor de mí; pasaron los meses y buscaba cosas que publicar, busqué en mis cajones unos poemas escritos hace años para compartirlos porque sé que en ellos hay cosas que a veces me sorprendo de dónde logré esos conceptos, los he ido escribiendo y guardando, ahora por fin puedo darles un uso al compartirlos con ustedes; siempre procuraré escribir, siempre y cuando las musas me lo permitan. Además de mis poemas busqué un par de artículos de unas revistas que tengo y cosas de libros que están en la pequeña biblioteca de mi casa y así me entregué a esta aventura de escribir para la creación de mi blog, esperando además poder llegar a escribir cosas mías donde pueda ser por así decirlo, un poquito más "biográfico".
Han pasado los meses y de pronto me encuentro con que mi país está otra vez en una guerra, bueno siempre lo ha estado, pero no siempre "en el frente", sino que callando y aguantando solo sin que nadie se entere, pero ahora que "levantó la voz" y no se deja amedrentar más por quien lo viene hostigando desde hace ocho años, la opinión pública lo critica, más esto es información que ustedes pueden encontrar en los medios, así que lo dejo... y ahí me encuentro yo, con al afán de contar mi visión de las cosas, busco en la red cosas que puedan ayudar a entender los hechos desde mi punto de vista y entre buscar y leer, leer copiar y pegar, es ahí que descubro que un gran porcentaje del mundo está en contra de las actividades que efectúa el ejército y de mi pueblo; me descubro impotente, y yo que me considero pacifista, que no me gustan las guerras, me sorprendo aceptando ésta y que sí se vaya a combatir, sabiendo de los daños colaterales, de las inevitables muertes de civiles y todo aquello.
Hace 15 años pasé por un experiencia que me hizo cambiar mi manera de pensar de manera radical; entre las cosas que de ella aprendí fue a que el ser humano vino a este mundo a evolucionar y para aquello tiene dos caminos a elegir para hacerlo: el del sufrimiento o el de la felicidad y que esa elección depende de qué tan claro tenga su visión de Dios, aprendí que Dios no es un Ser que castigue, todo lo contrario y que diariamente nos entrega la oportunidad de vivir, de respirar, de ser co-creadores con Él y yo sabiendo que una guerra va en contra de la Esencia de Dios, aún así siento que está bien a esto que denomino: "alguien tiene que lavar los platos sucios" y sé muy bien, que quien limpia se ensucia, quiera o no; pero ante lo hecho pecho siempre con moral en alto.
Sé muy bien que mi pueblo en un gran porcentaje apoya esta guerra y dentro de ese porcentaje estoy yo, y de alguna manera aceptar que sí al combata al el terrorismo, que sí se usen las armas, sabiendo el daño que producen y porque sé que una guerra es un tema de fuerzas, de quién gana y de quién pierde, que siempre habrá un vencedor y un vencido, lo que produce más división, más odio y es aquí que muchas veces me dan ganas de no escribir más, de dejar mi blog, de no buscar más artículos para mostrar mi versión de los hechos, por más que yo creo son mi verdad, porque ésta es la mía, pero entiendo que ahora mismo en Gaza hay un joven palestino con una realidad "paralela" a la mía y su verdad es tan verdad como la mía ambas reales de acuerdo a lo que cada uno ha elegido, y ante esto mucho respeto.
Nuevamente, se me están llenando mis ojos de lágrimas, y es que han sido 21 días de mucha tensión, de ver muchas imagines de terror, de sangre, de gente muerta y...
Soy una persona que generalmente no ve noticias, ni las quiere escuchar, porque no quiero llenarme de información negativa, mas esta guerra ha sido distinto y por esto de mi blog, me meto a los diarios por Interner porque "si quiero tener opinión, debo estar informado" o como decía en una radio allá en Chile, que escuchaba cuando era pequeño: "Quien no está informado no puede tener opinión".
Digo ha sido un etapa dura estos días de guerra, porque sé que se busca acabar con el terrorismo y de ninguna manera eliminar al pueblo palestino, porque si así fuera el que escribe no lo aceptaría; en ese sentido creo tener bastante consciencia como para distinguir y para saber qué está bien y qué está mal, y como he aprendido "las intensiones son las que cuentan", en ese sentido tengo claro que el ejército efectúa su cometido con la intención de preparar el terreno para poder entablar la Paz y esto es duro como judío, como el ser humano que soy porque no todos entienden que más allá de la operación "Plomo fundido", lo que se quiere es lograr encontrar el dialogo con alguna parte de Palestina que esté de acuerdo con llegar a un trato y se pueda llegar a unas condiciones que garanticen la calma en la zona y construir un mejor futuro, no sólo para los israelíes sino también para los palestinos, pero que en este momento no se puede porque quien gobierna Gaza no desea hablar de Paz.
El otro día ya no daba más, me sentía triste y casi sin esperanza, fue aquel día en la que enterraron a los cuatro soldados israelíes y en ese mismo día se bombardeó la escuela donde murieron más de 40 personas, fue terrible porque ahí sentado frente al televisor escuché el testimonio del hermano menor de uno de los soldados, el escucharlo decir que su hermano le hará falta, que nunca volverá a ser como antes y yo ahí frente al televisor, tragándome las emociones para no llorar frente a mis compañeros de depto., ahí quedé muy choqueado, pero la gota que rebozó la copa fue el ver el tratamiento que se les da las víctimas palestinas, el cómo se les tira dentro de las ambulancias, sin ningún respeto; para nosotros los judíos un muerto es algo que llega a lo sagrado, simplemente porque ese cuerpo fue lo que sostuvo la vida de ese ser, pero ver que los muertos palestinos son tirados como perros, ver a aquellos niños fue terrible (no poder entender cómo es que hay padres en el mundo que ahí mismo de donde tiran morteros están sus hijos en clases, cómo es que un pueblo en guerra continúa efectuando clases en lugar de ubicar a sus niños en un lugar seguro) y ahí ya no pude más y me paré a mi cuarto a llorar...
Llorar no por los muertos, porque muertos están y sé que Dios en su infinita Esencia les dará calma a esas almas, lloré por la humanidad entera, porque las cosas acá funcionan al revés porque elegimos el camino del sufriminto en lugar de darle un lugar a nuestra divinidad de manera consciente, lloré porque desde mi posición de ser humano no sé cómo hacer para que como nación no tengamos que ir más a la guerra y que por combatir a terroristas también esté en nuestra consciencia la muerte de gente inocente, todo esto para lograr vivir en Paz en este mundo; lloré porque por más que esté de acuerdo con la guerra sé que no es el camino más inteligente porque sería tan sencillo si entendieramos que nos podemos amar los unos a los otros, lloré más que nada porque mi fe se debilita, pero entendí que por estas dimensiones se vive una vida de ensueño, y en lo personal sólo quiero despertar para vivir jugando bonito (y aunque me cueste esto sé se empieza desde lo más cotidiano).
En ese momento dejé de llorar porque como digo, llorar no soluciona nada, salvo desahogar alguna que otra pena que tampoco está mal de vez en cuando, pero cuando me auto-observé y me di cuenta que es muy primitivo ese instinto y entiendo que luego luego debo cortar con eso y ser fuerte (aquí me falta el hebreo que tiene palabras tan sencillas pero que explican mucho, por ejemplo la palabra "gibor", que se traduce como valiente, pero también como héroe al mismo tiempo) y saqué mi "guevurá", en una sola palabra: mi valentía y el héroe que hay en mí, esa parte de mí que le gusta jugar bonito, fue ese 6 de enero que me paré de "mi llantera" y me senté frente a mi computador y comencé a buscar algo para mostrarle al mundo mi punto de vista de esto que vivo por estos día, esto que está al ladito, a no más de 60 kilómetros y fue ahí que escribí la entrada "Los niños y el terrorismo" porque siento aquellos niños no son responsables por la educación que se les da y entendí que sí estoy de acuerdo con esta guerra, pero mi combate no será con balas comunes y es aquí que este mi blog se transforma en un arma potente.
Un abrazo y desde el fondo de mi ser les deseo Paz, Luz y Amor.




3 comentarios:
Querido Pará:
Después de leerte me queda la seguridad que a pesar que podamos estar viviendo en medio de una guerra, o en medio de sufrimiento y dolor, podemos alcanzar después de la reflexión personal, la Paz en el corazón.
Haces mucho con tu blog.
Un abrazo gordo. Y si tienes que llorar, hazlo.
Shalom javer, no pude evitar escapar algunas lagrimas al leer tu post, el sufrimiento de Erezt Israel y en general del pueblo judio en diaspora es inmaculado, tantas cosas pasan, tantas noticias llenan nuestras pantallas, sin embargo pocos entienden que estamos peleando nuestro derecho a existir a decirle al mundo que hay una democracia al rededor de dictaduras y reinos en la cual cualquier judio puede sentirse libre y protegido.
Mi pais tambien esta inmerso en una pelea, entre los que dicen han sido discriminados desde hace 500 anos y los que tienen poder economico, entre el occidente retrogrado con sus posturas indigenistas y el oriente progresista que solo quiere trabajar y insertarse en la economia global.
Mis produndos sentimientos para vos amigo, y que El Santo Bendito Sea siga sosteniendo nuestro pueblo y los derroteos de los yehudim como yo que estamos tan lejos fisicamente de esa tierra bendita, pero muy proximos en nuestros corazones, Jochanan
Vicho:
Gracias por tus palabras y Gracias por todo lo que tú me has entregado, aun sin saberlo.
Muchos cariños.
Jochanan:
Yedid aYakar, espero nunca nos olvidemos que hemos nacido para un propósito: Ser Luz para el mundo. Con nuestras imferpecciones y nuestro lado humano, unido a nuestra Divinidad.
Respiremos profundo y recobremos la esperanza, pues algún día viveremos una era de Paz, Luz y Amor.
En lo personal estoy tranquilo, pues sé que llegado el día, no antes ni después, sino el día justo, cuando nuestro pueblo encuentre la Paz y entonces cuando no haya duda, llegará el día en que seremos los primeros en desarmarnos cumpliendo con lo escrito en Isaías 2-4:
"..con sus espadas forjarán arados
y podaderas con sus lanzas.
No levantará la espada una nación contra otra
ni se adiestrarán más para la guerra".
Shalom Javer, y vamos que hay mucho por trabajar.
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