viernes, 28 de agosto de 2009

No todos los cumpleaños son felices.

Hoy Guilad Shalit cumple 23 años y los cumple en prisión.

Las autoridades por estos días aseguran que las negociaciones por su rescate son mucho más optimistas de lo que los medios anuncian.

Lo cierto es que han pasado 1160 días desde su secuestro en manos del grupo terrorista Hamas y Guilad aún no está con su familia.

Su madre le espera.
Su padre le espera

(YouTube: IsraelConsulate)

Guilad Shalit escribió un cuento cuando tenía tan sólo once años, sobre un pez y un tiburón. Ocho años después fue secuestrado por terroristas.
Hoy, niños de once años de edad leen su cuento, con la esperanza de que sea liberado.


Un pez pequeño y gentil nadaba en el medio de un pacífico océano.
De pronto el pez vio a un tiburón que quiso devorarlo. Él entonces comenzó a nadar muy rápido, pero lo mismo hizo el tiburón.
Finalmente el pez se detuvo y llamó al tiburrón: “¿Por qué me quieres devorar?
¡Podemos jugar juntos!”.
El tiburón pensó y pensó y dijo: “Ok, está bien. ¡Juguemos a las escondidas!”.
El tiburón y el pez jugaron todo el día, hasta que el sol se puso.
Por la noche, el tiburón regresó a su casa.
Su mamá le preguntó: “¿Cómo fue tu día, mi querido tiburón? ¿Cuántos animales devoraste hoy?”.
El tiburón respondió: “Hoy no devoré a ningún animal, sino que jugué con un animal llamado pez”.
“Ese pez es un animal que nosotros comemos. ¡No juegues con él!”.
En casa del pez, la misma cosa sucedió.
-“¿Cómo estás pequeño pez? ¿Cómo estuvo el océano hoy?” Preguntó su madre.
El pez respondió: “Hoy jugué con un animal llamado tiburón”.
“Ese tiburón es el animal que devoró a tu papá y a tu hermano”. “No juegues con ese animal”, respodió la mamá.
Al día siguiente, en medio del océano, ni el tiburón ni el estuvieron allí.
No se encontraron por muchos días, semanas e incluso meses.
Entonces, un día se encontraron. Cada uno de ellos corrió de inmediato a sus madres y una vez más no se encontraron durante días, semanas y meses.
Luego de un año completo, el tiburón salió a nadar y disfrutar, y lo mismo hizo el pez.
Por tercera vez el tiburón dijo: “Tú eres mi enemigo, pero ¿quizás podamos hacer la paz?”
El pequeño pez dijo: “Ok”
Jugaron en secreto durante días, semanas y meses, hasta que un día el tiburón y el pez fueron a ver a la mamá del pez y le hablaron juntos.
Luego hicieron lo mismo con la madre del tiburón.
Y desde ese día, los tiburones y los peces viven en paz.


Dos (tres) años han pasado y Guilad Shalit sigue en cautiverio.



(YouTube: byair74)(Traducción)

6 comentarios:

Malacay dijo...

Pues que pronto sea liberado y que igual que en el cuento los humanos puedan reconciliar su diferencias y jugar en paz

PABLORE dijo...

Este post me ha demostrado la importancia de la paz.
Es algo realmente inconcebible ese tipo de cautiverio.
No solo hago votos para el fin de su cautiverio -que has hecho muy bien en difundir aquí- sino que lo hago con la esperanza de que una paz con justicia se imponga en la zona.
Justicia no solo para dar a cada quien lo suyo, sino para castigar la violencia, castigar la violación de los derechos básicos de las personas, dentro de la ley.
No hay justificación de ningún tipo para este tipo de crueldades, ni moral ni mucho menos religiosa.

manu dijo...

Ando apenado contigo: no he podido continuar las lecturas d tu blog x la infinita carga académica... si vieras.

Es una pena sto q cuentas... no me gusta contar las cosas malas q suceden en mi país pero esto q cuentas es pan d cada día...! odio todas las formas d violencia vengan d donde vengan... igual no creo q nada justifique matanzas, ejecuciones extrajudiciales, torturas y demás crimines d lesa humanidad... seré romántico y hasta iluso pero sueño con un mdo en paz... como en Imagine de John Lenon...!

ya me pondré al dia con tu blog...

me encantas sabes?

besos... muchos besos..!

Milo Mijael dijo...

Malacay: Gracias por tus deseos, de verdad muchas gracias.

Pablore: Sí, tienes razón. Una Paz con Justicia para que los inocentes no sufran más. Gracias por tu comentario.

Manu: En lo personal me veo que moralmente debo publicar de Guilad, para mí es una cuestión de principios, lo mínimo que puedo hacer.

Abrazos.

Alan Afuera dijo...

Resulta que hay un chico secuestrado perdiendo sus años de juventud y sufriendo.

Resulta que tu post nos desperto a muchos que excusados por la distancia no sabiamos de que el seguia en cautiverio.

Me duele esta historia y espero por su libertad.

Abrazo

Alan

Milo Mijael dijo...

Gracias por tu comentario Alan; lo que es a mí, me duele hasta las lágrimas.

Besos.

Pará Adumá por el Mundo.