viernes, 20 de marzo de 2009

El síndrome del patito feo.


Soy un tipo súper sensible, soy como una esponja que todo lo absorbe y lo más terrible, para bien o para mal, desde mi más remota infancia cargo con lo bueno o con lo malo; hoy que soy adulto y entiendo un poquito más de este misterio llamado vida, descubro que este asunto de tomarme las cosas "a pecho" es resultado de tener mi el Sol en Cáncer. Pertenezco al signo de Cáncer o El Cangrejo y me encuentro inmerso dentro de lo que se llama en Astrología el elemento Agua. El Agua está relacionado con la psiquis humana, los sentimientos, el romanticismo y la memoria psíquica.

La memoria psíquica es responsable de que al ser niño, cuando más de alguien me dijo que yo era feo, me lo creí, lo "absorbí" y cargué con esa referencia por muchos años, tantos que siempre sentí inseguridad al acercarme a proponerle a alguien que sea mi pareja, hombre o mujer.

Hoy a la luz de redescubrirme, a la luz de reencontrarme, de aceptar tal vez no soy de lo más atractivo, pero al pasar los años y con despiadada sinceridad, he logrado entender que "mi falla" no está afuera, sino que adentro y he aprendido cantarme algunas verdades, y al mirarme a los ojos logro ver una profundidad que me lleva a otros universos, y lo que veo ahí me gusta y lo amo, y me autosorprendo al descubrir que al quererme, de entender quien soy, ya lo físico no es relevante y creo que desde mi alma se desprende una belleza divina.

Tuve que pasar por muchos cambios, para entender esto y ahora caigo en cuenta que siempre me apoyé en lo externo, en la opinión del resto, de aquellos que no podían "ver lo real", dejando de lado lo que realmente importa, el valor del alma, del ser, de los sentimientos buenos; y es desde ahí que puedo amarme y sucede algo maravilloso, pareciera que en mí renace un nuevo ser y comienzan a aparecer en mi vida gente que me dice que soy una bella persona, que tengo una linda sonrisa, una linda mirada, y otras tonterías como que hasta el color de mis uñas es hermoso (ojo que no me las pinto), que mi pelo, que tengo buenas piernas, que tengo que bajar un poco la panza (nada es perfecto), pero en general todo bien puesto; y me lo creo.

Tengo el síndrome del patito feo, y han tenido que pasar años para entender que no soy "un pato", sino que "un lindo y hermoso cisne".



6 comentarios:

Vicho. dijo...

Querido Pará....una coincidencia más de las muchas que tenemos. Habremos sido patitos feos pero ahora, cisnes reales. Amados no sólo por los de nuestra especie o por nosotros mismos, sino por aquél que desde el Cielo nos puso por aquí...
un beso, afectuosos como siempre

Milo Mijael dijo...

Vichito lindo:
Tienes toda la razón, el Creador nos ama, ¡así es!

Desde hace tiempo no he ido a visitarte, está pendiente la lectura de tus últimas entrada; resulta que con ando medio flojito, pero prontito volveré a tus líneas.

Abrechito (mezcla de abrazo y bechito).

Nacho Hevia dijo...

jejeje, yo no creo que seas feo...mucho menos después de leerte

yo, por cierto, soy leo ;)

Milo Mijael dijo...

Nacho:

Gracias por tus palabras.

Por cierto, macho, si te referistes a que tú eres feo, perdón pero no fue lo que pensé cuando vi tu foto en tu blog.

¡Hombre, si eres majo!

Anónimo dijo...

Gracias por tus palabaras! yo tmb lo sufro y estoy en pleno proceso de entender mi divinidad , espero que no falte mucho porque avces decaigo y las situaciones exteriores me tiran abajo pero el tiempo es bueno

Milo Mijael dijo...

Anónimo, qué bueno que te hayan llegado mis reflexiones, siempre ha sido esa mi intención y me alegro mucho que te sirvan.

No decaígas, e intenta apoyarte más en tus situaciones internas, seguro lograrás que te tiren para arriba, siempre arriba.

;-)

Abrazos.

(Gracias a tu comentario me di cuenta que el link no estaba)

Pará Adumá por el Mundo.