miércoles, 1 de septiembre de 2010

Bicentenario 2010 - ¡Te amo Chile!


Desde aquí un hermoso saludo a todos mis compatriotas donde quieran que estén, pero aún más especial para aquellos que siguen haciendo patria allá en Chile.

Siempre se me pasa por la mente, por mi corazón, una sensación extraña al hacer el recuento de los años que he vivido fuera de mi tierra natal y no puedo sino sentir que fue una decisión muy dura dejar a toda mi familia, a mis amigos, mis raíces.

Estas líneas las escribo emocionado, sientiendo un cierto sentimiento encontrado; opté por dejar mi país porque no me sentí respaldado en los proyectos que tenía entonces, yo no era de aquellos jóvenes "que no están ni ahí"; confío en que la vida ha de reconocer que quise hacer muchas cosas por mi país, por ayudar a mi gente, pero no tuve un apoyo de parte de las autoridades; quería crear, quería constribuir; di mi tiempo libre, di mi esfuerzo, pero llegó un momento en que o quedaba "con una mano atrás y otra adelante" o tenía que hacer un cambio radical y tuve que hacer maletas hacía estos lares, donde la vida me daba una nueva oportunidad.

Han pasado casi diez años en que dejé Chile y tomé un avión trayendo conmigo sólo un bolso con ropa que no pesaba ni veinte kilos que incluso en su contenido habían tres libros, y en los bolsillos unos pocos dólares...

Han pasado este tiempo y ha sido un trabajo interno profundo por erradicar de mí un resentimiento que quedó, de ver que no logré mis sueños allí. Sólo ahora puedo decir que he perdonado es parte de mi historia y vuelvo a ver a mí país como lo que es.

Estoy muy orgulloso de ser chileno y por ejemplo, donde quiera que vaya siempre me reconocen como "ah, el Milo, el chileno"... ¡y donde puedo me pongo un traje de huaso y bailo una cueca chilena!

De igual forma siempre me pregunto qué hubiese sido si me hubiera quedado allá, si hubiera hecho el mismo esfuerzo que he hecho por adaptarme en Israel, si lo hubiera hecho allá para lograr mi lugar en Chile, pero eso queda en "lo que hubiera pasado".

Desde acá mis mejores deseos para todo Chile, es un pueblo hermoso.

¡Te amo Chile!




martes, 31 de agosto de 2010

Que es nuestro.

¿Cuándo entenderemos que es nuestro?


"Al final, conservaremos sólo aquello que amemos, amaremos sólo aquello que entendamos y entenderemos sólo aquello que se nos enseñe"

Baba Dioum, ecólogo senegalés.


lunes, 30 de agosto de 2010

Viviendo conmigo.


Sí, me he cambiado de departamento; esta es una de las grandes noticias que me han pasado en este último tiempo.

Desde principios de agosto dejé de vivir con mis compañeros de piso. La única razón es que quiero vivir conmigo.

Vivir conmigo, convivir conmigo.

Hace tres años atrás me compré mi departamento. Comprar mi depto. fue un sueño hecho realidad, mi primera inversión en serio.

Entonces quería vivir solo, y claro...

Resulta que los seres humanos no sabemos pedir las cosas, es decir, nos vamos creando nuestro destino con pensamientos no muy acertados a la hora de determinar lo que realmente queremos; muchos no nos detenemos a pensar ni muchos menos a sentir lo que estamos deseando con el pensamiento.

Todo parte del pensamiento.

Había logrado una meta, vivía por fin en mi departamento, después de casi siete años en Israel, donde había vivido por mucho tiempo en un centro de absorción (para nuevos inmigrantes), compartiendo el lugar que nos entregaban con otros muchachos, cero privacidad, cero comodidad, entre otras cosas. Luego me pasé a vivir por más un año dentro de una casa de familia y luego con en casa de una chica rusa, alquilando un cuarto, pero ahí aún menos privacidad y aún menos comodidad, entonces surgió lo del depto.

Llegué a vivir a mi depto. con mucha alegría, era mi lugar, era mi espacio y ahí sí, tuve privacidad y comodidad, era feliz; mi depto. es un pequeña joya de 60 metros cuadrados, pero claro había dicho a mi subconsciente, que quería mi depto. para vivir solo y fue eso lo que ocurrió.

No soporté la soledad, no pude vivir solo y entonces fue que decidí, hace dos años atrás, dejar el norte del país para venirme a vivir a la zona central.

Viví con mis compañeros de depto. y fue una buena experiencia. En cuanto a convivencia tuvo sus altos y sus bajos, pero todo bien, siempre supe que en las relaciones hay altos y bajos, y para ser sinceros hay que saber llevarme y entenderme, mis compañeros de cuarto tuvieron mucha paciencia conmigo, mucha paciencia tuve con ellos, pero era tiempo de hacer un corte y empezar nuevamente, pero esta vez para vivir conmigo.

Creo que con este nuevo enfoque las cosas me irán mejor.

Es lindo vivir conmigo, llegar a mi depto. que no es más que un dormitorio una pequeña cocinita y el baño, no creo que más de 20 metros cuadrados, pero estoy conmigo.

Siento que si aprendo a vivir conmigo, podré algún día vivir con alguien más; porque, ¿cómo pretendo vivir con alguien más si nunca he vivido conmigo?

Pronto tendré más arregladito mi nuevo hogar y subiré fotos, por ahora no están ni los cuadros colgados en la pared ni tiene mucha decoración, además con esto de que he salido del armario... ¡me he quedado sin armario! Así que tengo que comprarme uno porque por mientras mi ropa está en cajas de cartón.



Pará Adumá por el Mundo.