domingo, 7 de noviembre de 2010

La Canciones y las Leyes.



También los demonios del individuo y de la sociedad recomienzan siempre, y vuelve a ser necesario un Moisés que nos ayude a definir lo que está bien y lo que está mal, un Cristo que nos enseñe a estar por encima de nuestros odios, un Poe que nos ayude a someter en relatos nuestros espantos, un Kafka que nos enseñe a transformar en fábulas nuestras pesadillas, un Verlaine que nos ayude a sublimar en música la turbulencia de nuestras pasiones.
William Ospina.

Dijo, entonces, un abogado. Pero, ¿qué nos decís de nuestras Leyes, maestro?

Os deleitáis dictando leyes.
Y, no obstante, gozáis más violándolas.
Como los niños que juegan a la orilla del océano y levantan, con constancia, torres de arena y, con risas, las destruyen luego.
Pero, mientras construís vuestras torres, el océano trae más arena a la playa.
Y, cuando las destruís, el océano ríe con vosotros. En verdad, el océano ríe siempre con el inocente.
Pero, ¿aquellos para quienes la vida no es un océano y las leyes de los hombres no son castillos de arena. Sino para quienes la vida es una roca y la ley un cincel con el que la tallarían a su gusto.
¿Qué del buey que ama su yugo y juzga al alce y al ciervo del bosque como descarriados y vagabundos?
¿Y la vieja serpiente que no puede librarse de su piel y llama a todos los demás desnudos y desvergonzados?
¿Y de aquel que llegó temprano a la fiesta de bodas y, cuando está cansado y harto, se aleja diciendo que todas las fiestas son inmorales y los concurrentes violadores de la ley?
¿Qué diré de ellos sino que están también a la luz del sol, pero dando al sol la espalda?
Ven sólo sus sombras y sus sombras son sus leyes.
¿Y qué es el sol para ellos, sino algo que produce sombras? ¿Y qué es el reconocer las leyes, sino el encorvarse y rastrear sus sombras sobre la tierra?
Pero a vosotros, que camináis mirando al sol, ¿qué imágenes dibujadas en la tierra pueden conteneros?
Y si vosotros viajáis con el viento, ¿qué veleta dirigirá vuestro andar?
¿Qué ley humana os atará si rompéis vuestro yugo lejos de la puerta de las prisiones de los hombres?
¿Y quién es el que os llevará a juicio si desgarráis vuestro vestido, pero no lo dejáis en el camino?
Pueblo de Orfalese, podéis cubrir el tambor y podéis aflojar las cuerdas de la lira, pero ¿quién ordenará a la alondra del cielo que no cante?


El Profeta.
Khalil Gibrán.

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Nota: Estaba buscando información sobre las leyes, porque una vez escuché que las leyes de cada país están basadas en juridicciones inglesas o francesas, vah un tema pesado de estudiar para quien no pretende ser abogado, pero quería saber bajo qué juridicción están basadas las leyes de Chile e Israel, algo "liviano", sólo para cultura general y me encontré el capítulo de libro de Khalil Gibrán y con el siguiente artículo que creo es interesante. Sigan el enlace, Las Canciones y las Leyes.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

“Conócete a ti mismo”.



"Y conocerte es conocer todo
lo que merece la pena conocer".



martes, 2 de noviembre de 2010

10 años en Israel.



Hace diez años que pisé por primera vez esta tierra santa no tan santa.
Diez años que puse en un bolso con menos de veinte kilos las pertenencias que me permití traer conmigo, en un viaje de emigración.
Hace diez me subí a un avión sin saber el idioma, sin tener ni idea qué me deparaba el destino.
Diez años han pasado y con ellos muchas experiencias que me han transformado.
Diez años de caminar y caminar, ver que no todo lo que he querido se ha cumplido, mas sentir que estoy bien, que estoy vivo, que es aquí donde quiero seguir viviendo.
Muchos buscan la tranquilidad de las montañas para evolucionar, yo he elegido mi querida Israel, aquí "donde las papas queman", uno de los lugares más "neurálgicos" del planeta, donde a veces se pasa bomba... donde muchas cosas son al revés, sin embargo he aprendido a ser feliz con lo tengo, trantando cada día de estar más despierto ante las cosas que realmente valen, y al hacer la cuenta caigo en cuenta de que no son las cosas materiales.
Diez años en los que tengo que agradecer a muchas personas porque me han ayudado, y a otras tantas porque al contrario me han perjudicado, pero a todos agradezco de corazón.
Podría escribir muchísimas cosas más, mas dejo hasta aquí mi monólogo y sólo doy gracias a la vida por permitirme llegar hasta este momento.

Traducción:
(por Milo Mijael)

Mírenme
estoy feliz así nomás de repente
Mírenme
hoy todo me parece bonito
como un sueño
así nomás de repente

Yo entendí que no seré
todo lo que quise
tal vez parecido
pero no me importa más
todo lo que fue yo no lo recuerdo
todo pasa y me parece así nomás de repente

Mírenme...

Yo entendí yo quiero
todo lo que fui
uno como este
que no le importa más
todo lo que fue no lo recuerdo
todo pasa y me parece así nomás de repente

Mírenme...

Pará Adumá por el Mundo.