
Hoy leyendo un libro de esos secretos que leo por ahí; en una parte hablaba de hacerse parte de los elementos...
He pedido permiso para hablar del viento; sí, no del aire, sino que del viento ese que es más que brisa y menos que un tornado, de ese que refresca, viento amigable, amigo, de ese que sopla, que nos da un empuje, de ese que pasa por nuestro lado y muchas veces no nos damos ni cuenta...
Mientras leía me acordé cuando era niño; me ponía a jugar con el viento, abría los brazos y gritaba VIENTOOOO... y la brisa que corría se convertía en viento, mi pelo se revoletaba, los papeles del suelo, las hojas de los árboles, todo compartían mi juego solitario, todo era mágico, y yo era feliz.
Estoy de mudanza y aunque el tiempo apremia, por estos días siento que el viento sopla a mi favor, esa sensación de que todo está bien; el sentido figurado se hace real y pasa a ser parte de mi realidad, me siento tranquilo, con esperanza y alegría, sabiendo que sólo es cosa de echarle pa' delante y ser feliz.





2 comentarios:
Feliz Día Silencio!
Que lo Sagrado de la Amistad permanezca en tu corazón!!
Abrazos.
¡Que bonito es lo que cuentas!
Espero que la mudanza sea como ese viento de cambio que te lleve a conocer a ese grupo de gente dentro del cual puedes encontrar a un compañero.
Publicar un comentario