sábado, 21 de noviembre de 2009

Una Verdad Incómoda.

El realizador Davis Guggenheim dirige este filme, que cuenta la historia de la apasionada entrega de un hombre decidido a exponer los mitos e ideas equivocadas acerca del calentamiento global y de su prevención. Este hombre es el ex vicepresidente Al Gore, que después de perder las elecciones de 2000 decidió cambiar de rumbo y dedicarse a ayudar a salvar el planeta. Este conmovedor retrato de Al Gore y de su “espectáculo itinerante de calentamiento global” muestra a un hombre divertido, abierto y dispuesto a todo para hacer llegar a la mayor cantidad de gente posible la sorprendente verdad acerca de lo que él llama “la emergencia planetaria” antes de que sea demasiado tarde.

Las peores tormentas conocidas en Norteamérica tuvieron lugar en 2005 y Al Gore no se muerde la lengua a la hora de explicar lo que está pasando. El documental, además de exponer claramente los hechos y de hacer algunas predicciones, cuenta la historia personal de Al Gore, desde el universitario idealista que empezó a preocuparse por la crisis medioambiental a escala mundial, pasando por el joven senador que debió enfrentarse a una terrible tragedia familiar, hasta el hombre que casi llegó a presidente pero que regresó a su primera pasión, el medioambiente, convencido de que aún se podía hacer algo.


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Nota: Si la película tarda en cargar, puedes verla desde el sgte. enlace, hacer clic aquí.

1 comentario:

IGNACIORE dijo...

Hacia tiempo que no comentaba aunque sigo tu blog. No quería hacer un comentario ligero ya que yo padecí la terrible inundación que afectó Santa Fe en el 2003
Y no hay nada más cierto que el cambio climático es fruto de la contaminación que es ignorada de forma criminal por China y Estados Unidos.
Los viles proyectos mineros que en Argentina contaminan el agua, la nula gestión de residuos, los agro químicos impuestos a la producción, son un coctel fatal.
Pero también quería sumar al recuerdo de Rabin.
Y centralizo en él.
Desde el todo ha sido retroceso.
La falacia de la derecha que piensa fundar la seguridad del ciudadano israelí en la supresión del enemigo palestino.
Nunca imaginé que luego de líderes en momentos difíciles de la talla de Golda Meir, que afronto la supervivencia de su estado pudiera aparecer un Sharon como dirigente. Una persona que no podía viajar pues tenía orden de captura por el tribunal penal internacional.
El avance de la derecha en Israel mina la autoridad moral de la causa.
Porque la construcción de muros, y la intención de convertir a Palestina en un Bantustan no contribuyen a la solución de Justicia, que sería un Estado de Israel con las fronteras de 1967 y capital el Jerusalén Occidental y un Estado Palestino en Cisjordania y Gaza con capital en Jerusalén Oriental.
Sí un joven palestino se cría en un ghetto sin posibilidad de trabajar estudiar y casarse es obvio que puede transformarse en una bomba. El bienestar, la paz y la seguridad alejan el fundamentalismo. Y sólo se pueden fundar en la Justicia.
Eso es algo que comprendía Rabin. Pero la derecha con los espejos de colores de la seguridad gana terreno. Se puede ganar militarmente pero nunca será la base de la solución, de ese vivir bien, tranquilos y en paz a que aspiran todos los ciudadanos.

Pará Adumá por el Mundo.