jueves, 23 de octubre de 2008

33

Tengo 33 años y siento que ha llegado el tiempo de sacarme un gran peso de encima, la verdad que no sé cómo he podido estar toda mi vida encerrado en ese lugar tan oscuro...

Siempre supe que a los 33 años comenzaría mi evangelio, siempre lo dije como un juego, casi inconsciente de lo que decía y hoy descubro con mucho asombro que evangelio significa "buena nueva" o "mensaje alegre"; no soy cristiano, mas guardo una gran respeto por toda la enseñanza esotérica que hay en los cuatro evangelios.

33 años de estar atento al que dirán, de no prestar atención a mis propios sentimientos, a mi corazón; 33 años de tener miedo a ser yo mismo; hoy, creo no poder sentirlo más fuerte y claro, sinceramente no puedo entender cómo pude no dar rienda suelta a mi propia naturaleza; es una lastima, fue mucho tiempo perdido, mas no voy a llorar sobre la leche derramada; seguramente hubieron factores que me condicionaron; elegí, tal vez antes de nacer, sucesos que acontecerían en mi vida, hoy puedo observarlos desde lo alto y ver desde otro ángulo todo aquello que muchas veces se disfrazó de sufrimiento, mas hoy me sobrepongo y renazco de mis cenizas cual ave fénix, hoy quiero reír a boca de jarro.

Siempre he sentido que tengo una misión en este mundo, a mis 33 años creo tener claro de qué se trata, mas tuve que darme cuenta que al ocultar que soy gay, al ocultar que me gustan los hombres, ocultaba también mi ser verdadero, entonces de esa manera mi misión se iba a las pailas, o sea lejos, ahí ahí donde cagan los conejos, por no decir que a la mierda.

Un diamante es el resultado del carbono expuesto a una alta presión y fuertes temperaturas ahí en las entrañas de la tierra. Me enseñaron que para ser diamante hay que ser transparente, que nada hay que ocultar.

Aquí os dejo un vídeo, su canción puede ahorrarme muchas palabras:


(vídeo subido por bicsa en YouTube)

3 comentarios:

Vicho. dijo...

Pará: No eres un ave fenliz porque no estás saliendo de entre las cenizas, porque nunca estuviste vencido. Toda tu vida ha sido hasta ahora un Prólogo. Un madurar. Un ir tomando cuerpo. Como el buen vino o como la semilla de Bambú.

Te leo, un abrazo

Anónimo dijo...

Bueno... quizás simplemente no era tu hora... no estabas preparado... y ahora es el momento.
No sirve de nada hacer cosas cuando no es el tiempo de ellas, cuando no estamos preparados.
Ahora, podrás cumplir con tu misión. Y podrás amar a quien queiras... si así lo quieres.

Besos.
Muchos.

manu dijo...

Vamos ps.... p´a lante..!.

Bue... me tengo q ir... despues vengo. Seguimos hablándonos ¿no?

Besos urgentes.

Pará Adumá por el Mundo.